Después de tenerlas en nuestro semillero hasta que han crecido lo suficiente, ya hemos podido llevar nuestras habas al huerto del cole.
Como siempre, Santiago con su infinita paciencia y su experiencia nos ha ayudado a plantarlas y ponerles unas cañas para que se mantengan firmes... ¡qué haríamos sin su ayuda!

Luego hemos hecho unos carteles en clase para colocarlos y saber qué hay en cada lomo del huerto. Ahora, ¡a seguir!



